Seleccionar, legitimar e invitar
La curaduría como profesión se impusó hacia finales del siglo XX, adquiriendo características locales y en un contexto de continuos cambios y adelantos en el campo artístico. Distintos factores, como la modificación del mercado del arte, la transformación de las diversas instancias de legitimación, el avance de la industria cultural y de las bienales, la innovación en el área expositiva, entre otros componentes importantes, hicieron posible el surgimiento del nuevo rol del curador como intermediario cultural y como agente activo.
Duración: 64 hrs. 2 meses y medio.
Medios: Material de Lectura – Recursos en Línea – Certificado del Curso –
Objetivos: Este curso está destinado a todos aquellos que se interesen en una primera aproximación a los aspectos específicos que atañen a la función del curador, tales como la gestión, la planificación, el guión, la conservación y la exhibición. Asimismo, se destacan temas y conceptos relacionados con la historia del arte y con las principales instituciones legitimadoras.
Trabajos Prácticos: redacción del catálogo de la muestra, seleccionar y curar un artista, proponer una nueva lectura de su obra. Estructurar la técnica de una intervención artística con dispositivos. Bienales, conocer a los principales curadores a nivel mundial, resumir su perfil. Curaduría, arte y negocios: ¿Quién paga los platos nuevos y relucientes?. Entender el mercado de bienes y su relación con la circulación y exposición. Museo y galerías, muestras permanentes e itinerantes: identidad y gestión del patrimonio pictórico.
Lecturas Obligatorias: Theodor Adorno, Dana Arnold, Daniel Birnbaum, Ananda Coomaraswamy, John Berger, Pierre Boudieu, Guy Debord, James Heilbrun, Georg Hegel, Martin Heidegger, Marcuse Herbert, Andrew Milner, Elena Olivera, Judith Rugg, Michèle Sedgwick, Alphons Silbermann, Susan Sontag.
Costo: $ 600 ars, $ 2210 mx, U$D 175 para resto del mundo.
Inscripción: abierta, comienza el 15 de Julio.

Hay que ser un artista para entender a otro. Los críticos de arte no se parecen mucho a los grandes pintores.








